cuenta Bioy el 26 de diciembre de 1955 (había triunfado 3 meses atrás la
autodenominada "revolución libertadora" de la que Borges y Bioy fueron
entusiastas militantes), que Georgie, flamante director de la Biblioteca
Nacional, dio en el lugar "una jollification al personal: champagne,
sándwiches. 'es la primera vez que un director nos reúne para una
celebración así', dijo un empleado. 'es la revolución', explicó Borges".
sábado 7 de enero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

2 dislates:
por algo me tatué en la nalga a Borges y no al Che, quiero que esa insignia revolucionaria quede para mí nada más...
:P
Publicar un comentario en la entrada